sábado, 16 de agosto de 2014

Nuevas protestas en Missouri por la muerte de un joven afroamericano

FERGUSON, Estados Unidos (Reuters) - Manifestantes y policía antidisturbios se enfrentaron en la madrugada del sábado en el estado estadounidense de Missouri después de que la policía dijese que el adolescente negro matado a tiros por un agente era sospechoso del robo de cigarrillos en una tienda.

Después de que la localidad de Ferguson, Missouri, había estado en calma las últimas 24 horas después de que la seguridad local fuese reemplazada por la policía estatal dirigida por un capitán afroamericano, las protestas raciales volvieron en la sexta noche tras la muerte de Michael Brown el 9 de agosto.

El agente Ron Johnson de la patrulla de carreteras dijo que el disparo de una granada de gas lacrimógeno por la policía contra una multitud cerca de una tienda de comida y bebidas provocó que estallase la violencia y los saqueos.

Las informaciones de la policía publicadas anteriormente no explican lo que sucedió con Brown antes del fatal desenlace. Hay poca claridad sobre lo sucedido poco antes de la muerte de Brown.

La policía estaba desviando el tráfico de una carretera en la que transitaban los manifestantes y un testigo de Reuters dijo que el olor a gas flotaba en el área.

Cerca de 200 personas se reunieron en la zona mientras caía la lluvia y algunos manifestantes arrojaron botellas a la policía antidisturbios, que pidió a la multitud que se dispersara.

Algunos cantaban "manos arriba, no disparen", mientras que un fotógrafo de Reuters vio a algunas personas rompiendo una serie de tiendas, una de las cuales era la que Brown había supuestamente robado. Otros que intentaron entrar en el local fueron detenidos por el resto de manifestantes.

La cadena local KMOV citó a la policía diciendo que algunos manifestantes habían comenzado los incendios, incluido uno en una tienda, mientras que otro oficial fue golpeado en la cabeza por una botella o un ladrillo.

CONFUSIÓN SOBRE EL ASESINATO

Horas después de que se publicaran las informaciones el viernes, la policía dijo que el oficial Darren Wilson, de 28 años, no tenía ni idea que, Brown, de 18, fuera sospechoso de un robo. Simplemente quería que Brown se retirase de la carretera a la acera, dijo el jefe de policía de Ferguson, Tom Jackson, en una rueda de prensa.

El anuncio de Jackson sembró la confusión. Antes de publicar el incidente del robo sin ningún intento de explicar su contenido, dejó que pasaran más de seis horas antes de confirmarlo y sólo cuando fue preguntado, dijo que Wilson no sabía nada del robo cuando se encontró con Brown.

La decisión del departamento de policía, que es mayoritariamente blanco, de publicar un informe sobre el robo manteniendo en secreto detalles del tiroteo solo añadió frustración a los manifestantes del área de St. Louis.

Tras identificar a Wilson como el oficial autor de los disparos, la policía de Ferguson le calificó como un "caballero" que estaba devastado por el incidente. Wilson ha trabajado cuatro de sus seis años en el cuerpo como oficial de la policía de Ferguson, afirmó Jackson.

La identidad de Wilson había sido mantenida en secreto desde los disparos pese a la creciente presión para identificar al oficial y dar detalles de la investigación.

Un abogado de la familia de Brown dijo que la persona que aparecía empujando a un empleado de la tienda durante un aparente robo parecía ser el joven.

Anthony Gray, abogado de la familia de Brown, dijo que el robo era una "distracción" de la policía. Afirmó que la pregunta que había que hacerse era por qué Wilson disparó a Brown, que iba desarmado, mientras que el joven levantaba las manos mostrando que se rendía, como dijeron dos testigos.

En respuesta a las manifestaciones que se han vuelto más violentas esta semana, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que había pedido al Departamento de Justicia y al FBI que investigasen el asesinato de forma independiente.