lunes, 26 de enero de 2015

Izquierdista Tsipras proclama victoria sobre la austeridad en Grecia

ATENAS (Reuters) - El líder izquierdista Alexis Tsipras aseguró el domingo que cinco años de austeridad, "humillación y sufrimiento" impuestos a Grecia por sus acreedores internacionales habían llegado a su fin, después de que su partido Syriza ganó las elecciones anticipadas.


Con cerca de un 92 por ciento de los votos contados, Syriza se encaminaba a alcanzar 149 de los 300 escaños del parlamento, con el 36,3 por ciento de los sufragios, 8,5 puntos de ventaja sobre el partido conservador Nueva Democracia del primer ministro, Antonis Samaras.

Tsipras, de 40 años, está rumbo a convertirse en líder del primer Gobierno de la zona euro que se opone abiertamente a las condiciones de un rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

Los resultados finales de las primeras horas del lunes mostrarán si logra obtener los 151 escaños que necesita su partido para formar un Gobierno sin ayuda de otras formaciones.

"Grecia deja atrás la catastrófica austeridad, deja atrás el temor y el autoritarismo, deja atrás cinco años de humillación y angustia", dijo Tsipras ante miles de simpatizantes en Atenas.

Los líderes europeos han dicho que Grecia debe respetar los términos de su acuerdo de rescate de 240.000 millones de euros, pero Tsipras hizo su campaña con la promesa de renegociar la enorme deuda del país, aumentando la posibilidad de un gran conflicto con sus socios de la zona euro.

Tsipras dijo el domingo que cooperaría con sus compañeros de bloque para lograr "una solución justa y mutuamente beneficiosa", pero aseguró que el pueblo griego está primero.

"Nuestra prioridad desde el primer día será hacer frente a las grandes heridas dejadas por la crisis", dijo. "Nuestra principal prioridad es que nuestro país y nuestra gente recuperen la dignidad perdida", agregó.

El lema de la campaña de Tsipras "¡La esperanza viene!" resonó entre los votantes, desgastados por enormes recortes presupuestarios y fuertes alzas de impuestos durante seis años de crisis que llevaron al desempleo a más de un 25 por ciento y condujeron a millones a la pobreza.

Con la economía del país sin recuperarse probablemente por años, el líder griego se enfrenta a enormes problemas y su victoria plantea la perspectiva de complicadas negociaciones con socios europeos como la canciller alemana, Angela Merkel.

DURAS NEGOCIACIONES

Mientras miles de simpatizantes salían a las calles de Atenas agitando banderas y algunos hasta derramando lágrimas de alegría, el Bundesbank de Alemania advertía al país que es necesaria una reforma para hacer frente a sus problemas económicos.

El euro bajaba a cerca de mínimos de 11 años y los futuros de las acciones estadounidenses descendían, mientras los mercados asiáticos iniciaban sus operaciones.

Tsipras ha prometido mantener a Grecia en la zona euro y ha bajado el tono de parte de su retórica, pero su llegada al poder marcaría el mayor desafío para el enfoque adoptado ante la crisis por los gobiernos de la zona euro.

"Estamos muy contentos", dijo el profesor de 47 años de edad, Efi Avgoustakou. "Esperamos que se cumplan nuestras expectativas", afirmó.

El desafío inmediato de Tsipras será resolver las dudas sobre la próxima entrega de más de 7.000 millones de euros en ayuda internacional. Los ministros de Finanzas de la Unión Europea abordarán el tema en Bruselas el lunes.

A los mercados les preocupa que el triunfo de Syriza desate una nueva crisis financiera en Grecia, pero se espera que las repercusiones para la zona euro sean limitadas respecto a las que se temían la última vez que los griegos fueron a las urnas en el 2012.

Si Syriza no alcanza la mayoría absoluta, Tsipras tendrá que tratar de formar una coalición con partidos más pequeños o llegar a un acuerdo que le permita constituir un gobierno minoritario con apoyo de otros en el parlamento.

Las negociaciones podrían empezar inmediatamente y tanto Panos Kammenos, líder del pequeño partido Griegos Independientes y Stavros Theodorakis, jefe del partido centrista Potami, dijeron que estarían dispuestos a apoyar un gobierno anti-rescate.

Si Syriza requiere de apoyo para gobernar, podría verse como rehén de las demandas de sus socios.

Tsipras ha prometido revisar los acuerdos con la "troika" conformada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional y renegociar parte de la deuda de 320.000 millones de euros de Grecia, equivalente a un 175 por ciento del producto interno bruto, la segunda más alta del mundo después Japón.

Además de la renegociación de un acuerdo de deuda, Tsipras quiere revertir muchas de las medidas exigidas por la "troika" y subir el salario mínimo, reducir los precios de la electricidad para las familias pobres, bajar los impuestos a las propiedades y revertir los recortes salariales y de pensión en el sector público.